Los brujos y el yo de la brujería: La mayor ingenuidad

En este artículo vamos a ver algunos aspectos por los cuales ir donde un brujo es de lo más ingenuo que podamos hacer, así sea para que nos lea la suerte o el futuro mediante algún mecanismo, bien sea tarot, cigarrillo, chocolate, caracoles, etc.

El yo de la brujeria: razones para no consultar a un brujo1. La mayoría de los que se dicen ser brujosquirománticos, lectores del tarot, etc., son unos impostores que simplemente saben que el que va ahí tiene un problema, por lo que han aprendido a ser diestros en el arte de mentir y de analizar a las personas.

2. Hay brujos que sí tienen algunos poderes, pero no son infalibles. SÓLO LA VOZ DEL SER ES INFALIBLE. Hace poco me fijaba en las predicciones que hacían los más notables brujos de aquí y de allá con respecto al que sería el campeón del mundial, y cada cual salía afirmando que el campeón sería tal o cual otro. Repito: LOS BRUJOS NO SON INFALIBLES, SE EQUIVOCAN (inclusive los más notables), entonces ¿qué seguridad tenemos de que lo que nos dicen es verdad? NINGUNA (De hecho puede ser totalmente lo opuesto). SÓLO LA VOZ DEL SER ES INFALIBLE. Confiarnos de lo que un aparecido nos diga con sus cartas de feria está cerca de la idiotez.

3. Ir a que nos lean el tarot o similares es directamente darle una bofetada al Ser. Es tanto como decir, NO CONFÍO EN TI, CONFÍO EN EL BRUJO. Entonces el Ser se distancia de esa persona por cuanto esa persona no confía en él.

4. Para el lustrador de zapatos todas las personas tienen mal el brillo de los zapatos. Para el estilista todo el mundo tiene algo por hacerle a su cabello, etc. Si nos ponemos un lente de color rojo, vemos el mundo de color rojo, sin que lo sea. Así mismo, para el brujo todo el mundo tiene brujería, porque ve el mundo a través de ese lente. Para el brujo, uno siempre está rodeados de envidiosos que no nos comprenden y que “salan” nuestro camino. La envidia sí existe, pero no “sala” nada. Hay personas exitosas con cientos de envidiosos que literalmente tienen que retorcerse de envidia mientras el exitoso sigue  feliz su camino.

5. Uno de los “modus operani” del brujo es este: Mediante el pacto negro que han hecho adivinan una información parcial que es verdadera, tal como signo, nombre, lo que le preocupa, etc. Esto derriva al incauto que, de inmediato queda crédulo de lo que el brujo le diga. El paso siguiente es que el brujo introduce la información falsa. Por supuesto “la brujería” de la que es víctima y que “él va a quitar”. Y hace ver y aparecer, pues para eso hizo su pacto, para tener ese poder (si es que no es prestidigitador). Esto es normal, pues es su negocio. Y es normal que mienta, pues es brujo y está al servicio de Satán, el padre de la mentira.

6. Otro de los modus operandi del brujo es este: Arreglan el problema que la persona tuviera en ese momento, pero ocultamente introducen otro para qué esa persona se vea obligada a volver. Esto es normal, pues es su negocio.

7. Cuando una persona va donde el brujo y no le simpatiza, si desea, le pone algún maleficio. Es decir, en vez de resolver algo, la persona sale perjudicada. Eso es algo normal, nosotros mismos, cuando alguien no nos simpatiza, hacemos algo en detrimento de esa persona, una mueca, un mal gesto, etc. Sin embargo, el brujo tiene las herramientas para hacer algo más que una mueca. O ¿es que estas yendo donde un santo que si no le simpatizas te va a bendecir?

8. Otros son succionadores de energía, verdaderos vampiros que se alimentan de la energía de los incautos que a ellos acuden y que ellos utilizan para vitalizarse o para sus propósitos oscuros.

9. El brujo miente, o ¿qué esperas? ¿Que diga la verdad? Eso es ingenuo, es tanto como pensar que Satán nos va a guiar por el camino correcto y que va a obrar en forma sincera, que no va a engañar, a estafar, a seducir, a amarrar, a subyugar la voluntad ajena, etc.

10. El brujo no hará que nuestro destino cambie, o quizás lo hará cambiar solamente en forma temporal, para que luego LA LEY LO COBRE y vengamos a terminar en una situación peor a la inicial. Nosotros somos los propios arquitectos de nuestra vida y somos nosotros quienes, con nuestras acciones y con nuestro cambio de conducta, modificamos las circunstancias felices o tristes de la vida.

Por estas y por muchas más razones, deberías pensarlo mil veces antes de que vayas a un antro de esos. Mejor es vivir el instante. No tenemos por qué saber ningún futuro, y así es hermoso (o a veces lo sabemos, pero sin necesidad de recurrir a nadie). Lo mejor es confiar siempre en la voz del ser y morir, morir intensamente. Mejor es despertar nuestro sentido de la intuición y aprendernos a conducirnos a nosotros mismos.