El dodecagrama

No soy amigo de símbolos porque todo símbolo crea una diferenciación y con esa diferenciación una limitante, una barrera. Sin embargo, y por contraposición, el universo mismo es un generador de símbolos. El ser humano en sí mismo es un símbolo, un átomo, un planeta o el universo mismo.

El dodecagrama, o cruz de doce puntas, o estrella de doce puntas, por extraño que parezca, representa al ser humano en su realización más absoluta y más plena, proyectándose a los cuatro puntos cardinales, abarcando el todo, expandiéndose al infinito.

La base del dodecagrama es la estrella de cinco puntas (que no es otra cosa que la figura que forma un ser humano con las piernas abiertas y los brazos extendidos, como símbolo de libertad y de plenitud) que se proyecta hacia adelante y hacia atrás y/o hacia arriba y hacia abajo, y hacia la izquierda y la derecha.

Y cuando se ha proyectado hacia todos los lados posibles, esa misma proyección encuentra un punto de convergencia, una proyección final que se encuentra en el centro de todo, en el centro de sí mismo, de donde se retroalimenta en forma continua.

Cada estrella de cinco puntas (pentagrama, pentáculo o pentalfa) es doble, y todas están contenidas en un círculo cerrado, símbolo del infinito y de la culminación de la obra. Y cada punta de cada estrella pareciera querer rebasar el infinito mismo.

Así mismo, el dodecagrama contiene dos estrellas de David o, lo que es más, cuatro triángulos que se entrelazan con las puntas dirigidas a los cuatro puntos cardinales. También podemos ver tres cuadrados, y varias cruces contenidas en una gran cruz (cruce o interjección de los opuestos).

Nota: Este diseño se basa en el primer borrador del dodecagrama, y no es perfecto.
Boceto del dodecagrama inicial realizado el día 02 de junio de 2014.

Otros tipos de dodecagrama

Tipos de dodecagrama
De izquierda a derecha:
1. Dodecagrama de un sólo trazo
2. Dodecagrama por cuadros
3. Dodecagrama por doble estrella de David (o por triángulos)

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